Envejecimiento activo en una sociedad más accesible, inclusiva, plural y participativa

En los últimos meses solo se habla de las personas mayores cuando nos referimos al COVID-19 y a la cantidad de gente mayor que está muriendo; la pandemia está siendo muy injusta con la generación que luchó para que en este país hubiese libertad, democracia y justicia social; personas que pasaron muchísimas penurias para que nosotros pudiésemos formarnos y tener una expectativa de vida.

O, también se habla de nuestros abuelos y abuelas cuando abordamos el problema de las pensiones, la mayoría exiguas. Pero poco se habla de vejez saludable, participativa, autónoma, es decir, de envejecimiento activo, algo que es fundamental potenciar en una sociedad como la española y la asturiana, donde cada vez tenemos más esperanza de vida, gracias a las mejoras de nuestros sistemas públicos de salud y educativo; también a las mejoras laborales y en general a la sociedad que fuimos construyendo a raíz de la llegada de la democracia. Ha cambiado la percepción que tenemos de nuestras personas mayores y la vejez ya no es sinónimo de dependencia.

Nuestros Gobiernos están obligados a dar una respuesta al nuevo perfil social que tienen nuestros mayores, no solo por una cuestión de justicia social, sino por interés, por todo lo que todavía pueden aportar.

Nuestros Gobiernos están obligados a dar una respuesta al nuevo perfil social que tienen nuestros mayores, no solo por una cuestión de justicia social, sino por interés, por todo lo que todavía pueden aportar. Para ello es preciso conocer las nuevas expectativas vitales de nuestras personas mayores para poner en marcha acciones que supongan nuevas oportunidades de desarrollo para este colectivo, y esto tiene que traducirse en políticas que deben suponer la consolidación de derechos, dar voz y favorecer la participación de las personas mayores, así como prevenir la dependencia y posibilitar que tengan una vida autónoma y, sobre todo, reducir el riesgo cada vez mayor de la soledad y el aislamiento debido a los nuevos modelos de familia. Se calcula que el 30,2% de los hogares en Asturias tienen a un hombre o a una mujer viviendo solos. De ellos la mitad son personas mayores de 65 años. Por eso se ha puesto en marcha en Asturias el Proyecto Senda, que pretende combatir la soledad no deseada.

Estas políticas que hay que desarrollar en Asturias vienen establecidas en la Estrategia de Envejecimiento Activo, que tiene en cuenta lo que dice la Organización Mundial de la Salud. Ésta recomienda poner en marcha – tanto si se trata de personas mayores dependientes con necesidad de cuidados como si están en buen estado de salud y son independientes- políticas multisectoriales relacionadas con la actividad física, participación en el mercado laboral, compromiso significativo en la vida familiar, social, cultural, espiritual, el voluntariado… Se basa esta estrategia en los principios de las Naciones Unidas a favor de las personas mayores, como son el de independencia, que habla de autonomía personal; acceso derechos básicos, como la alimentación vivienda, ocio, cultura, atención a la salud etc.; el de autorrealización, que habla de fortalecer sus capacidades, de formarse de participar; el principio de  dignidad y cómo somos capaces todos de proyectar una imagen más positiva del hecho de envejecer; el principio de atención, es decir qué se necesita para envejecer mejor; y, sobre todo, el principio más importante según Naciones Unidas, que es el de participación, es decir el derecho que tienen que tener para influir y estar representados, y cómo aprovechar su conocimiento y experiencia.

Y siempre todos estos principios bajo el enfoque transversal de género y de igualdad de oportunidades. Y aunque Asturias ya tiene la distinción de la Unión Europea de sitio de referencia en políticas de envejecimiento activo, por el carácter integral e innovador de las que se han puesta en marcha, debemos ser mucho más proactivos en construir para nuestras personas mayores una sociedad más accesible, inclusiva, amigable, más cohesionada, plural y participativa, donde pongamos en valor y dignifiquemos la enorme función social que hacen dando soporte a sus hijos, protegiendo, cuidando y acompañando a sus nietos en esa etapa tan importante de crecimiento en valores.

Los comentarios están cerrados.

WordPress.com.

Subir ↑